GINNA (TAN HUMANA COMO TU Y MENOS COMPLICADA QUE ANTES)

Vivo bien como protagonista de mi propia historia y con la emosionante vida que me toco. Amiga intima de mi corazán, portadora de una linda cicatriz, amante fiel de la familia y seres queridos. Cabello lacio, negro, ojos color café, piel canela. A veces sueño despierta y otras despierto en medio de los sueños, me fascina el arroz, amo lo natural. Viviria sin café, moriría sin fe y sin ínternet. Escritora en mi tiempo libre, llevo el despiste a flor de piel, conductora arriesgada, mecanico de quinta, malhablada irremediable,coqueta de nacimiento. Miembro active desde Enero del 2008 del club salvador del planeta. Bulliciosa, extrovertida (ahora), medio loca, ocurrida. La segunda de 3 hermanos. Soy la hija del medio, la hija "sandwich" a la que nadie conciente, a la que nadie mima, pero en la familia... todos la quieren!!!!. Romántica a morir, optimista, vaga para hacer ejercicios, convencida de los placeres de la vida, los mejores comer y dormir que rico comer, que bueno dormir! Mama de una hija un poco mas loca que yo, mi verdugo, mi balanza, mi cable a tierra, mi bebe. Creyente del amor mas grande, de Dios, de la fuerza superior que nos levanta y salva siempre. Para no hacer mas largo el cuento (chino) vienbenidos a mi mundo, bienvenidos a mí.
Yo mientras tanto opto por parecerme cada día a lo que siempre quise ser, ser yo misma, ser feliz.
















08 April 2026

SENTIRSE SOLO Y/O VIVIR EN SOLEDAD?

Entre sentirse solo y estar en soledad hay una gran diferencia.

Hubo muchos años en los que lo primero me asustaba profundamente, pero hoy, en esta etapa de mi “segunda adolescencia” —juventud, divino tesoro—, es la soledad la que toma otro significado en mi vida.


Me siento en el auge de quien soy: emocional, mental y espiritualmente.

Y también, poco a poco, en todo lo demás.


Desde que mi hija hizo su vida aparte, comencé a ocupar mi tiempo de una manera distinta. Eso me llevó a redescubrirme, a retomar cosas que sin darme cuenta había dejado en pausa: hobbies, intereses, ideas… partes de mí.


Así, paso a paso, he ido reconociéndome de nuevo. Mirando a la persona que siempre fui, pero ahora transformada por procesos que han sido para bien. Sigo siendo apasionada, intensa, empedernida y un poco necia —gracias a Dios—, pero ya no vivo solo desde la emoción, sino desde una conciencia más profunda.


Porque Dios, en su infinita bondad, un día me ayudó a volver a casa.

Y ahí confirmé que la fe en Él y en sus promesas fue lo que me sostuvo y me mostró lo verdaderamente importante.


Hoy entiendo que lo que realmente vale es tu identidad: saber quién eres.

Pero, sobre todo, aprender a mirarte con los ojos con los que Dios te ve… con amor, con propósito y con verdad.


Y en esa mirada, encontrar paz, certeza…

y un hogar dentro de ti misma.